Economía mexicana se enfría ante inflación y caída del IGAE

Por: Éder Gutiérrez | 29 de marzo de 2026

La economía mexicana inició 2026 con un tropiezo más pronunciado de lo previsto. De acuerdo con los datos más recientes del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), la actividad productiva registró una contracción mensual de -0.9% en enero, cifra considerablemente inferior a la estimación central del mercado, que anticipaba una caída moderada de -0.2%.

En su comparación anual, el crecimiento fue de apenas 0.5%, también por debajo de lo esperado, lo que confirma un arranque débil para la economía nacional. El IGAE, conocido como una aproximación mensual del Producto Interno Bruto (PIB), permite tomar el pulso inmediato del dinamismo económico, y en esta ocasión refleja un escenario de desaceleración más marcado.

Este resultado no ocurre en el vacío. México acumula ya tres ejercicios consecutivos con un crecimiento económico por debajo de sus propias metas, lo que plantea dudas sobre la capacidad estructural del país para acelerar su ritmo de expansión en el corto plazo.

Repunte inflacionario y decisión de BANXICO

A la par de la contracción económica, la inflación vuelve a encender focos amarillos. La tasa anual del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 4.6%, superando el rango de tolerancia del 4% establecido en los precriterios económicos y los considerandos del Presupuesto de Egresos de la Federación 2026.

Ayer, el Banco de México (BANXICO) redujo de forma no unánime la tasa de referencia en 25 puntos base, justo cuando la inflación tiene una pendiente positiva. Esta decisión no cayó bien en el mercado de divisas, provocando que el tipo de cambio pasara de 17.96 a 18.08 unidades de peso (MXN) por dólar estadounidense (USD).

Factores detrás del aumento de precios

Detrás de este repunte inflacionario destacan incrementos significativos en productos y servicios clave para el consumo de los hogares:

  • Vegetales: aumento del 22%

  • Boletos de avión: alza del 21%

  • Combustibles: incremento del 15%

Estos componentes no solo afectan directamente el bolsillo de los consumidores, sino que también anticipan presiones adicionales sobre las cadenas productivas.

Particularmente, el encarecimiento de los combustibles y ciertos bienes básicos sugiere que factores externos comienzan a trasladarse a la economía doméstica. Entre ellos, el conflicto en Irán emerge como un elemento relevante, al incidir en los mercados energéticos internacionales y, por extensión, en los costos internos.

Retos económicos y renegociación del T-MEC

El panorama que dibujan estos indicadores es claro: México enfrenta un inicio de año con menor dinamismo económico y mayores presiones sobre los precios. Esta combinación, conocida como un entorno de bajo crecimiento con inflación elevada, representa un desafío importante para la política económica, ya que limita el margen de maniobra tanto en materia fiscal como monetaria.

En este contexto, la evolución de los próximos meses será clave para determinar si se trata de un ajuste temporal o del inicio de una tendencia más prolongada de desaceleración. A esto se suma que la renegociación del T-MEC ya ha comenzado, con la posibilidad de que deje de ser un tratado trilateral para ser solo con Estados Unidos. Por ahora, los datos invitan a la cautela y a un seguimiento cercano de los principales indicadores económicos del país.